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Carta a un joven cacorro

Esta carta forma parte de una serie de respuestas de Julián Andrés Marsella Mahecha a la numerosa correspondencia que recibe  a diario de aspirantes al mundo del parnaso literario, cultural y académico.  

 

A Brandon que se llevó mis poemas y mis fresas con crema

Para  Brandon Arvey

 

Algunos dicen que marica es el que se deja encular
y otros, como yo, decimos que marica es el que encula y jamás será enculado;
pues un potente pene que entra a tu débil cola
implica la abstración de la valentía.
Y tú te llevaste mis poemas, mis fresas con crema para vender,

y me dejaste el hambre,
hambre de ti,
hambre de fresas

Hambre
¡Es intolerable y muy macho!

Me jodiste, Brandon Arvey
y ya no tengo a un Elkin que me auxilie
con puñaladas para tu abdomen duro
como tu penca

Ahora siento que hurtaste mi corazón
otrora corazón de piedra, corazón.

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La colonia con síndrome de Estocolmo

Por Francesco Vitola Rognini

@Francescovitola

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Lo primero que vemos cuando nos acercamos a Cartagena es donde el diablo se lanzó al vacío. Desde que ocurrió eso se manifiesta como un chivo café de barba blanca que merodea por el cerro y los vecinos de los barrios de invasión circundantes dicen que Daimon toma forma de gato negro con ojos rojos, otros dicen que en las noches aparece como una garza blanca picoteando entre la inmundicia y las aguas estancadas. Las señoras con más canas y arrugas dicen que normalmente tiene cara de ricachón en auto deportivo, a veces de playboy navegando un yate rodeado de jóvenes operadas. El demonio, dicen otros, a veces es un cura, un policía, un hampón esperando en la sombra de una playa alejada,  o un cangrejo picando el escroto de un amante que interrumpe su polvo furtivo para dar un alarido. El rumor dice que El Patas es cada billete que se invierte en placer, no importa cuánto te confieses o te arrepientas. Como todo jefe de estado, Belcebú tiene formas desagradables de burlarse de los que creen se sirven de él: una botella de tequila que resbala de las manos cuando recién comienza la noche, desde un octavo piso, en dirección a una familia que sale del edificio, y uno de los niños emocionados grita de alegría -por última vez- porque van para una pizzería con parque infantil. El Mandinga es la maleta con droga, dinero, la nevera con órganos camino a un trasplante que se desvía por las rutas del mercado negro; es cada turista que viene a comprar masajes, cada padre que alquila su hijo por unos billetes, cada nativo que vende sus principios por un poco más de dinero cada quincena. Samael es dueño del alma de cada fracasado que con mentiras se lleva a una mujer a la cama, porque no tiene huevos ni discurso, solo un poco de basura masticada y tan baja autoestima como la engañada. Cada niño frustrado por su padres frustrados que los regañan todos los frustrantes días de sus vidas, cada niña engañada con fantasías de Walt Disney -el Sr. Crowley moderno- temen y aman a Damian, a Guayota, porque les va a quemar la carne y aspirar el alma por la boca.

La corrupción es uno de sus muchos nombres, y como la rata de alcantarilla, está tanto en El Congreso como en El Vaticano. ¿Qué sería de esta fortaleza rodeada de agua salada, si la corriente eléctrica se suspendiera en Semana Santa?

El poder absoluto espera el momento para retomar el terreno y sumergir todo, como antes fue, como nunca debió dejar de haber sido. Vocación de esclava es lo que la define, por eso unos desfilan exhibiendo lo que tienen y otros silencian con música sus frustraciones y ausencias. La ciudad antigua y los carteles publicitarios evidencian que aún hoy, desearía ser colonia de un amo generoso, que comparta sus migajas y les sonría para sentirse menos ultrajada, uno que quizás le tome cariño y con suerte la posea y le dé un crío mestizo, que no sufra tanto como ella.

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El último libro de Campo Ricardo Burgos López: Introducción al estudio del diablo

Portada y contraportada

Portada y contraportada

 

“Introducción al estudio del diablo” es un texto que conjuga filosofía, teología, psicología y literatura para ofrecer una visión del diablo en cuatro momentos. Primero, reseñar cuál ha sido la historia del concepto en Occidente; segundo, discutir la existencia o inexistencia del personaje; tercero, examinar su relación con el mal, y por último considerar diversos fenómenos asociados al diablo como los exorcismos, las sectas satánicas, las posesiones, etc. La obra pretende ser una mirada a vuelo de pájaro a las muchas temáticas asociadas a la demonología tradicional y contemporánea.

Campo Ricardo Burgos López es escritor, poeta y crítico nacido en Bogotá, Colombia. En 1993 obtuvo el Premio Nacional de Poesía-Colcultura y ha figurado en diversas antologías de poesía. Sus cuentos han aparecido en libros como Cuentos de Ciencia Ficción (varios autores, 1998) y en Contemporáneos del Porvenir – Primera Antología de la Ciencia Ficción Colombiana (2000). Su ensayo “La narrativa de ciencia ficción en Colombia” (primer análisis histórico sobre este género literario en Colombia) apareció en Literatura y Cultura-Narrativa Colombiana del siglo XX.  Compilador de Antología del cuento fantástico colombiano (2007) y autor de Pintarle bigote a La Mona Lisa: Las ucronías (2009). En ficción, ha escrito las novelas: José Antonio Ramírez y un zapato (2003) y El clon de Borges (2010) finalista del Premio UPC de novela corta de ciencia ficción en España.

Introducción al estudio del diablo está auspiciado por la Universidad Sergio Arboleda.

 

El mal para Anne Rice

Fotografía de Dominio Público

Antes del furor de la saga de Crepúsculo y la fiebre por los vampiros adolescentes, en los 90 existió una escritora que redefinió la novela de vampiros: Anne Rice. Siguiendo una tradición del horror secular, similar a la de Lovecraft, en la que el bien y mal no se definía por la intervención de Dios y el Diablo en la clásica mitología cristiana, el mal para Rice se explica desde una esfera absolutamente humana.  Esto le permite a la autora jugar en Memnoch, con la idea de alguien que se presenta como El Diablo, la encarnación clásica del mal, para ver hasta qué punto es convincente esta figura en la mentalidad contemporánea. Curiosamente, esta misma idea ya la había explorado anteriormente el escritor peruano Clemente Palma en un cuento bastante desconocido en el que el Diablo se encuentra con un millonario y es burlado finalmente por éste.