El suicidio para Carlin
La vida vale perderla
No puedo citar a Cioran de memoria, de hecho, cada vez que leo alguna de sus frases que más me cautivaron en un tiempo me parece más opaca de lo que alguna vez imaginé, así que me quedo con lo que imagino escribió que con lo que escribió. Y creo que alguna vez escribió:
Si te puedes reír aún, no te mates.
Si no lo escribió, por favor no me corrijan. NO ME IMPORTA SI NO LO ESCRIBIÓ ! Y mejor si no lo dijo, así no le adeudo nada a Savater que lo tradujo, ni a esas editoriales.
Quítenle las risas pregrabadas al sketch de George Carlin, quítenle las mismas risas a George Carlin, y verán el monólogo de un hombre desesperado, al borde de matarse y aún haciendo mofas de sí mismo para sostenerse a sí mismo de no matarse. La risa funciona como una descarga energética para no desesperarse y tirarse al vacío también con él. Pero, ¿y si quitamos las risas?
El Apocalipsis según Cioran
Este texto lo escribió un tierno Emil Cioran a los 22 años, y lo publicó junto a otra colección de escritos en un libro que tituló: «En las cimas de la desesperación». Comentaba que este libro fue una suerte de liberación, tanto de la filosofía como de la idea de suicidio, pues empezaba a percibir cabalmente la absoluta inanidad de todo.
APOCALIPSIS
¡Cuánto me gustaría que todas las personas ocupadas o investidas de una misión, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, seres superficiales o serios, alegres o tristes, abandonasen un buen día sus tareas, renunciando a todo deber u obligación y saliesen a pasear a la calle cesando toda actividad! Todos esos imbéciles que trabajan sin motivo o se complacen en su contribución al bien de la humanidad, ajetreándose —víctimas de la ilusión más funesta— para las generaciones futuras, se vengarían entonces de la mediocridad de una vida nula y estéril, de ese absurdo derroche de energía tan ajeno al progreso espiritual. ¡Cómo saborearía yo esos instantes en los que ya nadie se dejaría embaucar por un ideal ni seducir por ninguna de las satisfacciones que ofrece la vida, esos momentos en los que toda resignación sería ilusoria, en los que los límites de una vida normal estallarían definitivamente! Todos aquellos que sufren en silencio, sin atreverse a expresar su amargura mediante el mínimo suspiro, gritarían entonces formando un coro siniestro cuyos clamores horrendos harían temblar la Tierra entera. Leer Más…
Cioran, una biografía
A continuación un documental que echa un vistazo a los días de Emil Cioran. A manera de epígrafe, un extracto de «Del inconveniente de haber nacido» :
La única, la verdadera mala suerte: nacer. Se remonta a la agresividad, al principio de expansión y de rabia aposentado en los orígenes, en el impulso hacia lo peor. No es de extrañar que todo ser venido al mundo sea un maldito.
Un escrito de Cioran sobre Fitzgerald
Cioran abandonó su lengua para escribir en la orfandad del francés. Supo que la amargura rebasaba a cualquier palabra, silencio o grito de desamparo. Entonces no le importó más que algo estuviera «bien escrito». Sus textos han corrido, en la mayoría de los casos, una suerte espantosa: Han sido analizados por algunos filósofos de universidad que quieren justificar sus sueldos o de mofa por otros tantos burócratas que se guarecen en sus oficinas académicas como las raticas asustadas lo hacen en sus madrigueras.
En sus ejercicios de admiración, Cioran habló de muchos espíritus. Entre ellos se cuenta el de F. S Fitzgerald, el escritor estadounidense tan idolatrado por los literatos. Al final de ese texto afirma:
«Es propio de los espíritus de segundo orden no poder escoger entre la literatura y la «verdadera noche del alma».
Fitzgerald no pudo escoger. Si bien para algunos su desgracia fue no haber hecho más literatura, para Cioran fue el no haberse dedicado del todo a él mismo, es decir, a su fracaso.
Acá puedes leer el escrito
El asco de haber nacido en el arte utópico de Ios Kabakov
No haber nacido , de sólo pensarlo, ¡qué felicidad, qué libertad, qué espacio!
E.M.Cioran ™
lya y Emilia Kabakov son una pareja de artistas rusos que abordan en su obra la esfera del viaje y el vuelo como posibilidad inconclusa del género humano. La obra, por lo general instalaciones, se encuentra dotada de elementos que apuntan hacia el cielo, ya sea porque se dirigen hacia él o se desploman desde éste. Un accesorio con alas incorporadas, una expulsión hacia el techo que dejan un par de zapatos, y un candelabro caído son muestras inequívocas del carácter aéreo de su obra, que también está cargada de constantes alusiones políticas. Leer Más…












