Un breve relato de fantasía
Campo Ricardo burgos López hizo, en 2007, una antología del cuento fantástico colombiano. Este trabajo ha dado a conocer atisbos de trabajos hechos por escritores que han publicado sus escritos desde 1986 hasta 2007, año en que se dio a conocer, por parte de la Universidad Sergio Arboleda, este volumen. Les presentamos un cuento corto del escritor bugueño Harold Kremer (1955), donde todas nuestras perspectivas amenazan con lo ilimitado, como el aburrimiento y la tristeza y la muerte, la enfermedad, los campos de batalla y las balas en el estómago:
El combate
Fue en la guerra de los Mil Días. Raúl Sánchez, con una bala en el estómago, caminó durante tres días y tres noches. Se arrastró por montes y selvas hasta llegar a Buga. Entró a su casa, besó a su madre, a sus hermanas y se desmayó. A los dos días despertó. Vio a sus compañeros de guerra y preguntó por su madre y sus hermanas. Nadie le respondió. Preguntó por qué estaba allí en el campo de batalla. Les respondieron la verdad: iba a morir. Le dieron un calmante y volvió a dormir. Al despertar se encontró en su casa. Preguntó por sus compañeros. «Cuando ibas a partir a la guerra caíste enfermo», le dijo su madre. Raúl cerró los ojos y murió.
Tomado de Antología del cuento fantástico colombiano. P. 125.
El escrito que Borges le dedicó a John F. Kennedy
Los más candorosos lectores de Jorge Luis Borges sólo abdican de la sustracción a la política de su maestro cuando se topan con los escritos que hizo en contra de Juan Domingo Perón. En el texto dedicado a J.F.K argumentan que, más que un homenaje, hay una ironía evidenciada en que los hombres sólo somos pretextos y que la bala es una trayectoria que rompe los tejidos del tiempo como una prefiguración de los agujeros de gusano, burlando cualquier singularidad. Si nos atenemos a eso tan proclamado por Georgie de que un hombre son todos los hombres, él es Lee Harvey Oswald (el asesino de J.F.K.), el «Che» Guevara o la mismísima Marilyn cantándole el «Happy Birthday» al presidente de los Estados Unidos .
In memoriam J.F.K.
Esta bala es antigua.
En 1897 la disparó contra el presidente del Uruguay un muchacho de Montevideo, Arredondo, que había pasado largo tiempo sin ver a nadie, para que lo supieran sin cómplice. Treinta años antes, el mismo proyectil mató a Lincoln, por obra criminal o mágica de un actor, a quien las palabras de Shakespeare habían convertido en Marco Bruto, asesino de César. Al promediar el siglo XVII la venganza la usó para dar muerte a Gustavo Adolfo de Suecia, en mitad de la publica hecatombe de una batalla. Read More…










