La esquiva Pax mafiosa, por Vitola Rognini

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Ha regresado a nuestro espacio, Francesco Vitola Rognini (autor de Hambre de Caza y Héroes Decadentes: ambos publicados en Milinviernos) con una serie de artículos que versarán sobre libros, películas o videojuegos. Estos están articulados al proyecto Vademécum (investigaciones sobre literatura y ciencias sociales) que desarrollará de aquí al 2025. Las reseñas estarán agrupadas bajo el título “Entre líneas”. 


 

 

<<La mejor ayuda es dejar al otro vivir como quiera vivir>>

Labio de liebre. Fabio Rubiano Orjuela. 

 

Prometieron seguridad, democracia y reducir la corrupción <<a sus justas proporciones>>,  pero continúan abusando de la autoridad, desfalcando el erario, acosando y censurando,  masacrando, desapareciendo, a periodistas, líderes sociales y opositores políticos. Amenazaron  con que nos volveríamos Venezuela si no votábamos por ellos, y ahora parecemos Iraq. En  nombre de sus intereses neoliberales han violando los derechos humanos, la soberanía, la  constitución, y por ello en las protestas les gritan: <<¡Nos están matando!>>. Y es que durante el  2020 la dictadura de <<baja intensidad>> perdió la vergüenza, dejó ver que estamos a merced del  crimen organizado, y a diferencia de otras latitudes, acá están demasiado acostumbrados a los  réditos políticos que produce sembrar el terror y luego ofrecer seguridad. Colombia ha sido el  único país de la región que no ha experimentado cambios socio-políticos significativos en las  últimas décadas, mientras que al sur del continente se juzgó a los dictadores que implementaron (1) la <<guerra sucia>> contra los librepensadores, acá los “asesores” extranjeros optaron por (2) quedarse de brazos cruzados ante las masacres contra civiles, de ahí que los narco-políticos se  sientan intocables, saben que gozan de la protección del Gran Hermano al que sólo le interesa  satisfacer su adicción al oro negro y al oro blanco.  

(1) <<El cambio del ejército estadounidense debilitó los regímenes militares de las dictaduras del Cono Sur, contribuyendo a los procesos de desmilitarización y democratización. Sin embargo, en los países en donde los militares habían adoptado la idea del conflicto de baja intensidad  ocurrió lo contrario. En Colombia, por ejemplo, el proceso de militarización comenzó a mediados de los 1960, y sólo fue desmantelado  parcialmente en 1991, con la firma de una nueva Constitución>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed.  Uniandes. 2018. P. 126. 
 (2) <<[…] como una cuestión de evolución interna que estas sociedades transitaran de la dictadura a la democracia, como en las sociedades del  Cono Sur, o que enfrentaran la subversión y a los nuevos capos de la droga, como era el caso de las sociedades andinas>>. Gómez-Suárez,  Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed. Uniandes. 2018. P. 125.

 ¿Por qué en Italia, donde operan mafias antiquísimas, puede experimentarse la paz, a  diferencia de México o Colombia, donde las matanzas son un asunto cotidiano? Según explica  Saviano en CeroCeroCero, la Pax mafiosa es buena para los negocio

s del crimen organizado, los  clanes mafiosos de la península itálica han aprendido que mientras menos atención llamen mejor  les va . Entonces, si la organización criminal más violenta de Europa ha aprendido a operar en (3) las sombras, ¿por qué las mafias latinoamericanas no han asumido el grado de sofisticación de la  ´Ndrangheta? 

Porque la esquiva Pax mafiosa ha sido posible en otras latitudes sólo por acuerdo  voluntario entre los clanes mafiosos acosados por la ley. Sería ridículo esperar que ocurra lo  mismo en Estados fallidos en los que la ausencia estatal facilita el control territorial del crimen  organizado, sobre todo cuando las mafias latinoamericanas no necesitan mantener un bajo perfil,  porque la narco-cultura se ha amalgamado con la política y la cultura popular creando dinámicas  propiamente mafiosas, como el consumo demostrativo, que en vez de ser motivo de escrutinio  son celebradas como grandes logros del capitalismo.  

 (3) <<Es en la práctica cultural donde se decide el posicionamiento social, y por eso aquellos narcotraficantes y mafiosos de orígenes humildes  invierten en bienes suntuarios que les dan prestigio: un reloj pulsera Rolex, una automóvil Mercedes, una mansión[…] pequeños y grandes  narcotraficantes aman exhibir sus riquezas y entregarse a la conspicuos consumption, al consumo demostrativo. “Sólo el derroche trae prestigio”,  señalaba hace ya casi un siglo el sociólogo Thorstein Veblen>>. Saviano, Roberto. CeroCerocero. Ed. Anagrama. 2014. P. 216.

¿Qué hace tan fecundas las dinámicas del crimen organizado en Italia y Colombia ? La (4) incapacidad del Estado para impartir justicia estimula un clima de impunidad, y con ella, el (5) terror se vuelve el lenguaje común al que recurren todos los actores del conflicto. Otro factor que  estimula la violencia es la alianza entre grupos ilegales y el Estado —en el caso de Colombia,  con el beneplácito de Estados Unidos recurren a las tácticas de <<guerra sucia>> para detener el  fantasma rojo , de ahí que el <<bloque perpetrador>> colombiano sea una entidad tan difícil de (6) delimitar—. Por estos motivos, mientras que en el viejo continente los mafiosos deben mantener un bajo perfil o capacitarse para no desentonar con el gusto refinado de la burguesía arraigada en  una larga tradición cultural, en los países latinoamericanos, por ser sociedades fundamentalmente  feudales y patronales, los mafiosos pueden imponer sus extravagancias a fuerza del dinero, algo  que en sociedades refractarias al progresismo, es bien recibido.

Así, mientras los carteles  latinoamericanos se comportan como nuevos ricos, las familias mafiosas del viejo continente ha  aprendido a sobrellevar los avatares con serenidad, incluso con mayor madurez comercial que la  misma burguesía empresarial . En el caso de Colombia podríamos decir que la falta de confianza (7) en las instituciones legales, y la validación de la industria privada de protección son la raíz de  todos los males. Cuando el Estado es incapaz de impartir justicia recurre a cualquier medio para  imponerse, llegando incluso a polarizar las afectividades con la esperanza de ejercer un  inadecuado control social, lo que empeora su imagen entre la población civil . Por ello la falta de (8) orden normativo es el mejor aliado de las mafias . (9) 

(4) <<Hay sistemas políticos que favorecen más que otros el crecimiento del crimen organizado, y tanto Colombia como Italia cuentan con este tipo  de sistemas. En ambas sociedades la manera de hacer política se asemeja en un aspecto crucial: el sistema está fuertemente cimentado en  relaciones patronales y clientelistas […] El protector o patrono vela por los protegidos y clientes que le son leales: es más poderoso o rico que sus  subordinados; tiene posibilidad de hacer algo por ellos, y puede esperar a cambio que le sean fieles>>. Krauthausen, Ciro. Padrinos y  Mercaderes. Ed. Espasa. 1998. P. 397. 
 (5) <<Es el mismo círculo vicioso que, más de un siglo después, se evidencia en Colombia con la tolerancia oficial a las unidades paramilitares en la lucha contrainsurgente: puesto que el Estado es débil, delega su poder, y puesto que delega su poder, se debilita todavía aún más>>. Krauthausen, Ciro. Padrinos y Mercaderes. Ed. Espasa. 1998. P. 395. 
(6)  <<El Plan Baile Rojo […] era la piedra angular de la Doctrina de Seguridad Nacional: las élites regionales eran necesarias para luchar contra el  “enemigo interno”, un dispositivo retórico tomado de la geopolítica de la segunda Guerra Fría, que borraba la distinción entre los movimientos  sociales, partidos políticos de izquierda, grupos guerrilleros y el comunismo. Este dispositivo retórico aglomeró a las élites regionales, y cambió  el objetivo militar de los grupos guerrilleros a blancos civiles>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed.  Uniandes. 2018. P. 84. 
 (7) <<Las familias mafiosas están acostumbradas a estar al quite, a sufrir y reaccionar a los contragolpes; ausencia y lejanía constituyen la norma.  Cubrir y ocultar lo que no hace falta que se sepa no implica un deseo de aparente respetabilidad que puede desmoronarse fácilmente, sino una  necesidad primaria. Están preparados para el dolor, la pérdida, la traición; por eso son más fuertes>>. Saviano, Roberto. CeroCerocero. Ed.  Anagrama. 2014. P. 270.  
(8)<<Donde el monopolio legítimo de la fuerza y de las sanciones es precario, la confianza no puede ser asegurada. Donde expande la ilegalidad, 8 se socava también la confianza entre las personas: pocos cuentan con que los demás acatarán las normas>>. Krauthausen, Ciro. Padrinos y  Mercaderes. Ed. Espasa. 1998. P. 418. 
 (9) <<Ello favorece el ejercicio ilegal del poder: no es que la mafia implante de nuevo la confianza, sino que como instancia paraestatal es capaz de  imponer un orden normativo alterno, o sea garantizar una seguridad que, a su vez y hasta cierto punto, fomenta la confianza. La desconfianza, la  fragmentación y la inseguridad en este sentido son un caldo de cultivo para las actividades mafiosas, que —hay que insistir en esta diferencia con  Gambetta— no se limitan a la protección, sino que asimismo incluyen la extorsión>>. Krauthausen, Ciro. Padrinos y Mercaderes. Ed. Espasa.  1998. P. 419. 

 ¿Qué paralelos hay entre el crimen organizado latinoamericano y la mala vita italianaColombia e Italia son naciones con una larga tradición contrabandista, y quizás sea una  de las razones por las que estos personajes que operan al margen de la ley son reverenciados . (10) Pertenecer a las burguesía del narcotráfico se ha convertido para los criminales provenientes de  los estratos bajos en la manera más rápida de ascender en la escala social, lo que les otorga  prestigio entre quienes esperan beneficiarse de ellos. Sin embargo, esto no necesariamente  implica ser aceptado por la sociedad elitista en la que desean insertarse. Si bien antes era fácil (11) diferenciar los sectores sociales, hoy, gracias a la inyección de ilimitado capital del narcotráfico,  es prácticamente imposible. Además, la estética narco parece haber imbuido a la sociedad  colombiana en pleno, llegando incluso a cambiar los estándares de belleza femenina, en los que  las cirugías estéticas y los reinados de belleza se volvieron parte de la normalidad. En ambos  países se ven patrones de comportamiento similares:

1) Inversiones aristocrático agrarias .

2) (12) Inversiones para legalizar dineros ilegales .

3) Latifundistas y actividades ilegales .

4) Narco-agro (13)  y narco-industria(14) .

5) Narcos y elites políticas .

6) Criminales que ofrecen protección. (15) 

(10) <<Los traficantes de drogas colombianos e italianos —podría añadirse— fueron o son importantes porque en sus respectivos países pueden recurrir a una larga tradición ilegal. Ello es cierto: como lo demostró el análisis histórico del continuo entre el ejercicio del poder y la actividad de  mercado, en algunas regiones de Italia y Colombia desde hace muchos años se acumulan experiencias ilegales que con frecuencia incluyen el  ejercicio de la violencia>>. Krauthausen, Ciro. Padrinos y Mercaderes. Ed. Espasa. 1998. P. 385, 386.  
 (11) <<Acumulación económica, sin embargo, no significa automáticamente ascenso social, es decir, el reconocimiento de parte de los demás de la nueva posición. El hecho de que narcotraficantes o mafiosos hayan acumulado un capital económico considerable no significa que, en términos  de Pierre Bourdieu, también dispongan de capital cultural, tal como educación, ni de capital social, como lo es el prestigio>>. Krauthausen, Ciro.  Padrinos y Mercaderes. Ed. Espasa. 1998. P. 341, 342.  
 (12) <<Un frecuente patrón de comportamiento entre muchos mafiosos y narcotraficantes es su afición a valores, actividades e inversiones de corte aristocrático-rural. Los mafiosos sicilianos se entusiasman con partidas de caza y bacanales rupestres, los narcotraficantes colombianos con la  crianza de caballos y ganadería >>. Krauthausen, Ciro. Padrinos y Mercaderes. Ed. Espasa. 1998. P. 343, 344. 
(13) <<[…] los narcotraficantes también suelen considerar otros factores: ante todo, las expectativas de rentabilidad y la necesidad de legalizar sus millonarios capitales de la manera más rápida y descomplicada posible. En Colombia, la propiedad territorial —incluso urbana— es una  inversión común y casi siempre rentable, especialmente apta para el lavado de dinero>> Krauthausen, Ciro. Padrinos y Mercaderes. Ed. Espasa.  1998. P. 344. 
(14)<<Históricamente, en Colombia el hecho de ser un hacendado o un latifundista no es sólo sinónimo de poder económico sino también de ascendencia política, social y cultural (Guillén, 2008). El nuevo control territorial de los grandes propietarios les facilitaba la prosecución de sus  actividades ilegales, pues la ubicación geográfica del Departamento y el bajo control estatal permitían el establecimiento de rutas y pistas de  aterrizaje para la salida de la droga y el ingreso de armas>>. (Autores varios. Territorio y conflicto en la costa Caribe. Odecofi-Cinep. 2014. P.  146) 
 (15) <<Para el año 1990 se calculaba que los narcotraficantes habían comprado tierras en cerca de 300 municipios, de los 1.020 que tenía el país (Reyes, 2007). Situación que fue señalada por la revista Semana, que calificó este proceso como el narco-agro>>. Autores varios. Territorio y  conflicto en la costa Caribe. Odecofi-Cinep. 2014. P. 160). 

Mancuso y la ´Ndrangheta (16)

 Salvatore Mancuso encarna una de las mayores paradojas de este país. En el 2001 las  élites políticas nacionales le encargaron la misión de refundar la patria —Pacto de Ralito—,  luego, tras desmovilizar a su ejercito personal, se ha convertido en uno de los mayores enemigos  de los narco-políticos del país, y uno de los primeros comandantes de grupos armados ilegales en  pedir perdón a las víctimas, ofreciendo bienes y verdad sobre los vínculos entre políticos y  paramilitares, lo que se conoce como para-política . Esta unión de fuerzas legales e ilegales, que (17) son hoy parte intrínseca de la realidad socio-política colombiana, solidificaron el ejercicio de la  justicia privada gracias a la coyuntura de intereses y cálculos estratégicos de tres grupos  regionales . Pero Mancuso no fue solo otro comandante paramilitar. Su ascendencia italiana y (18) sus estudios en el extranjero le sirvieron para moverse en las redes del trafico internacional de  drogas y armas, especialmente para establecer alianzas con la ´Ndrangheta, la cruel mafia  calabresa . En la cúspide de su poder, Mancuso ejecutó operaciones paramilitares que (19) terminarían por llamar la atención de las autoridades internacionales. Pero antes de que la Interpol lograra resultados con la Operación Decollo —que destaparía las redes comerciales del  trafico transnacional de la mafia calabresa— Mancuso operó con total impunidad, haciéndose  celebre por las masacres, entre ellas la del Aro . Posteriormente, estando preso en una cárcel (20) colombiana, siguió traficando y dando órdenes a sus tropas, que se desmovilizaron sólo en  apariencia, para evitar así la extradición de sus comandantes. De esas disidencias nacerían las  BACRIM. Desde la prisión Mancuso explicó su relación con políticos nacionales, llegando  incluso a presumir de que la mayoría del congreso era afín con el proyecto paramilitar. También  dio detalles de cómo fueron planificadas las masacres en las dependencias del Batallón Junín de  Montería —el batallón #11—. Poco después de esas revelaciones Mancuso fue extraditado a los  Estados Unidos.  

 (16) <<El proceso de (para)militarización reforzó el poder de las élites regionales y nacionales de derecha, que lograron proteger así sus intereses. Los militares, que tenían un poder coercitivo débil en algunas regiones, jugaban diferentes cartas a nivel regional y nacional con el mismo  objetivo en mente: derrotar el comunismo. El ministro de defensa, general Rafael Samudio, apoyó públicamente el proceso de privatización de la  violencia y, en algunos casos, legitimó la violencia contra la UP>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed.  Uniandes. 2018. P. 85).
(17) <<Cuando se desató el escándalo parapolítico, el propio Salvatore Mancuso afirmó que el proyecto paramilitar controlaba el 35% del Congreso Nacional, gracias a la división de los distritos electorales entre los candidatos amigos y a la exclusión de los adversarios o no incluidos. Por  supuesto, cinco años después se tuvo conocimiento de un documento suscrito en 2001 por la AUC y 32 políticos de la Costa Caribe (entre ellos  once senadores y representantes), en el cual había quedado consignado no solo el arreglo sino también el supuesto acuerdo de “refundar la Patria”  para enderezar el maltrecho rumbo de la nación>>. Autores varios. Territorio y conflicto en la costa Caribe. Odecofi-Cinep. 2014. P. 189.  
 (18) <<El primero, integrado por los propietarios tradicionales, quienes ya habían encarado las movilizaciones campesinas por medio de las armas y 18 ahora eran objeto de una sistemática extracción de recursos por parte de grupos armados de izquierda; un segundo grupo, compuesto por los  nuevos propietarios, buscaba asegurar el territorio, no solo para evitar ser objeto de secuestros y extorsiones sino también para garantizar sus  actividades económicas; y una tercera formación, integrada por miembros de la fuerza pública, quienes vieron en este modelo una estrategia útil  para derrotar a la insurgencia con sus mismos métodos y por fuera de los marcos legales>>. Autores varios. Territorio y conflicto en la costa  Caribe. Odecofi-Cinep. 2014. P. 147, 148. 
 (19) <<Santo Scipione está en contacto permanente con Natale Scali, pero ha empezado a centrarse especialmente en un canal privilegiado que no 19 cubre todas la necesidades. Se ha establecido en Montería, ciudad que ofrece la acogida de una gran comunidad italiana y que, sobre todo, sigue  siendo una ciudad de un hombre cada vez más crucial para los intercambios Italo-colombianos, aunque Salvatore Mancuso es oficialmente un  comandante clandestino[…] Los calabreses trabajan con las AUC ya desde su nacimiento>>. Saviano, Roberto. CeroCerocero. Ed. Anagrama.  2014. P. 222.  
 (20) <<Los ciento cincuenta hombres del Bloque Catatumbo de Mancuso torturan y matan a diecisiete personas, queman cuarenta y tres casa, roban mil doscientas cabezas de ganado y obligan a setecientos dos habitantes a dejar sus viviendas>>. Saviano, Roberto. CeroCerocero. Ed. Anagrama.  2014. P. 195.  

El bloque perpetrador, la Escuela de las Américas y El Plan Colombia  

 La tragedia como parte de la rutina, las atrocidades como eventos noticiosos  internacionales, y un <<conflicto de baja intensidad>> con medio siglo de antigüedad. Lo que (21) transmiten los medios nacionales son solo una pequeña porción de lo ocurre en la Colombia  profunda de la selva lluviosa y las montañas cubiertas de neblina. Esto obedece a procesos  históricos complejos, a una larga tradición de usurpación de tierra, feudal, primero, latifundista y  agro industrial, luego, a la connivencia entre actores del crimen organizado, y no sería posible sin  la permisividad de Estados Unidos, quien con su paranoia comunista, o Red Scare, ha  desestabilizado la región, destrozado democracias y depuesto presidentes.

Amparados en esa  política anticomunista —que ve rojos hasta en la sopa— las fuerzas armadas y policiales han  justificado las alianzas con grupos al margen de la ley. A ese complejo entramado de actores se le  conoce como bloque perpetrador. Por todo lo anterior el conflicto armado debe ser visto como el  ensamble de una coyuntura geopolítica genocida que hace circular de disposiciones afectivas (22)  y dispositivos retóricos (23) de la guerra fría extraídos directamente de los antiguos manuales de  Escuela de las Américas (24) y que continúan siendo aplicados en nuestro país(25) bajo el eufemismo de  Plan Colombia . (26)

(21) <<Como resultado del surgimiento del “conflicto de baja intensidad” como concepto militar, se reintrodujo el tema de la contrainsurgencia,  que había sido suprimido del ejército de Estado Unidos después de Vietnam>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes  transnacionales. Ed. Uniandes. 2018. P. 125.  
(22) <<siendo así, el conflicto armado debe ser visto como un ensamble en el cual no dominan, ni las causas objetivas de la guerra (control  territorial, modelo de desarrollo), ni tampoco las subjetividades (codicia, historias de vida personales). Debería, pues, haber una amalgama de  estas dos dimensiones, que han sido falsamente dicotomizadas>>. Autores varios. Territorio y conflicto en la costa Caribe. Odecofi-Cinep. 2014.  P. 218. 
 (23) <<La relación paradójica entre el débil proceso de paz y la rápida militarización de las élites nacionales, ambas reforzadas por las narrativas  geopolíticas que circulaban como parte del anticomunismo del ejercito estadounidense y de sus redes políticas, fue uno de los elementos del con texto que convergieron para cristalizar la coyuntura geopolítica genocida>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes  transnacionales. Ed. Uniandes. 2018. P. 83. 
 (24) <<Los graduados de la Escuela de las Américas recrearon el dispositivo retórico del “enemigo interno” propalado en su entrenamiento militar, por lo que los cuadros militares terminaron viendo a los narcotraficantes como aliados para proteger a una identidad colombiana ficticia contra el  imperialismo soviético. Así, una simpatía hiperreal empezó a reunir a fuerzas de seguridad oficiales y privadas, legales e ilegales>>. Gómez Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed. Uniandes. 2018. P. 87.  
(25) <<En retrospectiva, podría argumentarse que la participación de Estados Unidos en Colombia estaba allanando el camino para la circulación de  la antipatía hacia algunos terroristas, lo cual respaldó la guerra global contra el terrorismo que militarizó el contraterrorista recreando la simpatía  hiperreal entre una identidad colectiva ficticia no terrorista y una antipatía radicalizada hacia los terroristas que no pueden tener cabida dentro de  los marcos de una identidad colectiva global ficticia>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed. Uniandes.  2018. P. 193.  
 (26)<<Las masacres en el campo no sólo fueron cometidas de manera autónoma por los escuadrones de la muerte, sino que también hacían parte de las prácticas de contrainsurgencia del ejército; la contrainsurgencia instruida por el ejercito estadounidense y la CIA se dedicó a identificar y  eliminar a líderes y simpatizantes rebeldes>>. Gómez-Suárez, Andrei. Genocidio, geopolítica y redes transnacionales. Ed. Uniandes. 2018. P.  127.

 

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